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La vida laboral está llena de desafíos, especialmente en un mundo marcado por la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad. En este contexto, la resiliencia deja de ser una opción y se convierte en una competencia esencial para transformar la adversidad en oportunidad. Juan Carlos Sánchez Valda, boliviano, INCAÍSTA y especialista en inclusión financiera y planificación estratégica con más de 25 años de experiencia. Como Director Ejecutivo del Programa Internacional para las Américas, miembro titular del directorio de la Universidad Privada Boliviana y de consejos en importantes entidades financieras y educativas, Juan Carlos ha enfrentado de frente las exigencias de un entorno global donde lo inesperado y lo complejo son la norma. Su experiencia demuestra que incluso en los contextos más adversos es posible encontrar oportunidades para el crecimiento y el liderazgo.
Parte crucial de su preparación proviene de su formación en INCAE. “Aprendí a adaptarme, a trabajar en equipo y a tomar decisiones estratégicas en medio de la complejidad”, comparte Juan Carlos. Esta institución no solo le brindó herramientas técnicas, sino también una mentalidad resiliente y estratégica que ha sido clave para convertir desafíos en ventajas.
Juan Carlos ha enfrentado numerosos retos, especialmente en contextos de inestabilidad como la situación actual de Bolivia. “Uno de los mayores desafíos ha sido aprender a mirar más allá del corto plazo. Enfrentamos problemas históricos como crisis económicas, inflación y falta de dólares”, señala.
Utiliza una poderosa metáfora para ilustrar su enfoque: “Es como manejar un auto en la noche. Si solo usas las luces bajas, avanzas lento porque solo ves lo inmediato. Pero con las luces altas, puedes ver más lejos y avanzar con confianza. La clave está en tener una visión ambiciosa.”
Su capacidad para mirar más allá lo llevó a fijarse metas audaces, como convertirse en docente internacional. Hoy, tras 25 años, ha dado clases en cinco continentes, un logro que atribuye al trabajo constante, sacrificios y una visión clara. “Nada de esto fue casualidad; todo empezó con una meta clara y un esfuerzo sostenido para alcanzarla.”
Durante la pandemia, pudo observar cómo distintos empresarios enfrentan grandes retos, por ejemplo una entidad financiera. Tuvo que reprogramar créditos masivamente y, al mismo tiempo, mantenerse competitiva y cercana a los clientes. “Esto implicó una coordinación intensa y una rápida adaptación a las nuevas circunstancias.”
La solución incluyó una acelerada transformación digital, que abarcó desde la implementación de nuevas plataformas tecnológicas hasta la mejora de los canales de atención al cliente. Además, se llevó a cabo una capacitación exhaustiva del personal para asegurar que todos estuvieran preparados para manejar las nuevas herramientas y procesos.
La priorización del bienestar emocional del equipo fue fundamental. “No se despidió a nadie y contrataron psicólogos para apoyar en la crisis emocional”. La inversión en tecnología y en las personas permitió que los negocios salgan fortalecidos.
A lo largo de su trayectoria, Juan Carlos ha identificado tres pilares fundamentales:
Desde su experiencia, Juan Carlos deja valiosos consejos para estudiantes y profesionales:
La historia de Juan Carlos es un recordatorio de que las crisis no son barreras, sino oportunidades para crecer. Su enfoque en la ética, la visión a largo plazo y el respeto por las personas ofrece una guía clara para quienes buscan triunfar en contextos adversos. “Latinoamérica está llena de desafíos, pero también de oportunidades para quienes están dispuestos a enfrentarlos con resiliencia y determinación. Miren siempre hacia el largo plazo, sean perseverantes y nunca dejen de soñar en grande.”
Entrevistadores: Luis Ochoa MBA26, Jakelin Rivera MBA26, Maya Velasco MAIT25
Escrito por: Maya Velasco Becerra MAIT25