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Comunicación Institucional

Hablar de José Nicolás Marín es sinónimo de sabiduría y pasión por su trabajo. Originario de Nicaragua y con raíces en Costa Rica, este docente es uno de los pilares más queridos de INCAE, aportando a la educación de cientos de líderes para América Latina y el mundo.

Su formación profesional se ha construido a través de estudios en varias áreas, junto con años de experiencia en distintas empresas privadas. Entre sus logros académicos se incluyen una licenciatura en relaciones industriales, un máster en administración de empresas y un doctorado en Harvard. Nicolás fue el primer centroamericano vinculado con INCAE en estudiar en Harvard.

Una vez graduado de esta prestigiosa universidad, recibió varias ofertas de empleo en Estados Unidos, pero descubrió que su propósito de vida no solo estaba vinculado al dinero. Lo que realmente lo hace feliz es transmitir conocimientos y contribuir a la formación de las nuevas generaciones de Incaístas, quienes, a su vez, crearán un impacto positivo en sus países.

INCAE: un viaje largo que repetiría

El Prof. Marín ha escrito 4 libros, en colaboración con otros colegas, siempre liderando la iniciativa y el desarrollo del contenido.

“Uno de esos libros, que aborda las inversiones estratégicas, ha vendido 23 mil copias. Eso me llena de mucho orgullo porque 23 mil copias no es fácil, sobre todo que son vendidas, no regaladas. Y hay otro libro de fusiones y adquisiciones que ha vendido 9 mil copias”, destaca el profesor.

En su camino por INCAE ha creado muchas amistades, mencionando especialmente a tres personas que ya no están con nosotros, pero que fueron sus colegas y compañeros de enseñanza en varias oportunidades: Werner Ketelhöhn, Francisco de Paula Gutiérrez y Luis Sanz. “Con todos ellos trabajé en investigación, consultoría y enseñanza”, subrayó.

Sus más de 55 años en INCAE los describe como un viaje lleno de aprendizaje. “Si me dieran la oportunidad de repetirlo, con gusto lo haría”, afirmó Nicolás.

“Yo podría no estar en INCAE y estar ganando mucho más dinero, pero el dinero no lo es todo en la vida, es únicamente un medio para ayudarse. Mi vocación, mi catedral, mi iglesia es el aula de clases. Me siento contento y agradecido de haber desarrollado mi personalidad enseñando a otros”, mencionó el profesor.

Para Nicolás, lo que ha germinado INCAE a través de estos 60 años de historia son educadores sin fronteras. “Así como hay médicos sin fronteras, también hay educadores sin fronteras, que tienen la capacidad de enseñar en distintos países. Siempre insistiendo en un nivel alto con la excelencia y la calidad”, finalizó.